El Gobierno cubano reportó que el embargo económico estadounidense le causó pérdidas por 8.083 millones de dólares en el período comprendido entre marzo de 2025 y febrero de 2026. Según los datos presentados por el ministro de Relaciones Exteriores cubano, se trata del mayor monto registrado en un año, un aumento del 7% respecto al período anterior.

Desde que el embargo comenzó en 1962, el costo acumulado asciende a más de 178.700 millones de dólares a precios corrientes. Esta cifra creció 4,7% durante el último año analizado. Las autoridades cubanas enfatizaron que estas cifras solo incluyen el primer mes de efectos del bloqueo energético decretado por Estados Unidos el 29 de enero, por lo que el daño real sería mayor.

Impacto en la vida cotidiana

El Gobierno cubano señaló que el embargo afecta directamente la vida diaria de los ciudadanos a través de dificultades en el sistema de salud, el transporte y el suministro de energía. Cuba experimenta apagones que superan las 24 horas en la capital, mientras que otras regiones pueden pasar días sin electricidad. La crisis económica se agravó además por el endurecimiento de sanciones contra funcionarios y empresas extranjeras con operaciones en la isla, provocando la salida de grandes hoteleras españolas como Meliá e Iberostar.

Crisis estructural más profunda

Más allá del embargo externo, Cuba atraviesa una crisis económica que las autoridades atribuyen a seis años de dificultades, incluyendo efectos residuales de la pandemia de COVID-19 y errores en políticas monetarias y económicas internas. Estos problemas revelan debilidades estructurales en la economía cubana que van más allá de las sanciones.

En la Asamblea General de la ONU, Cuba obtiene apoyo recurrente para un debate anual sobre el embargo. En julio, una votación contó con 136 votos a favor del levantamiento de sanciones, 9 en contra y 30 abstenciones. Aunque estas resoluciones no son vinculantes, la próxima votación está prevista para octubre.