Paramount Skydance consiguió desbloquear su fusión con Warner Bros al llegar a un acuerdo con doce fiscales estatales que la demandaban por problemas de competencia. La operación, valorada en 110.000 millones de dólares, se había paralizado tras una restricción judicial emitida en California.

Cuatro estados que inicialmente se resistían—Massachusetts, Nueva York, Connecticut y Minnesota—decidieron respaldar el pacto durante negociaciones de fin de semana. El factor clave fue que los estados reconocieron que proseguir sin el liderazgo de California no justificaba los costos legales.

Qué incluye el acuerdo

Los términos del pacto aún no se han publicado formalmente, pero sus componentes principales son conocidos. La compañía resultante debe crear dos consejos editoriales separados para controlar las operaciones de las cadenas de televisión CNN y CBS. Además, se compromete a distribuir hasta 30 películas al año, con sanciones de hasta 30 millones de dólares por cada largometraje que no se lance según lo acordado.

Estas restricciones buscan evitar lo que los fiscales argumentaron que causaría la fusión sin límites: un daño considerable a las salas de cine, distribuidoras de cable básico y público general por la concentración de dos de las cinco principales distribuidoras cinematográficas de Hollywood y dos de los cinco principales propietarios de canales de televisión por cable.

Una transacción de escala mundial

La fusión integra activos enormes del entretenimiento global: las cadenas CNN y CBS, dos estudios cinematográficos, la plataforma HBO, Nickelodeon, Cartoon Network y otras cadenas de cable. También incluye franquicias de éxito masivo como Harry Potter, Juego de Tronos, Star Trek y Misión Imposible.

Paramount ofreció 31 dólares por acción para adquirir a Warner, tras una batalla donde Netflix decidió no continuar compitiendo por el gigante de Hollywood.