La Administración Trump trabaja en un plan para suspender temporalmente las exportaciones de diésel estadounidense. El objetivo es aumentar la disponibilidad interna y frenar el encarecimiento de los combustibles, que registra máximos sin precedentes en el país.
El precio del diésel se sitúa en 6,52 dólares por galón, cifra que contrasta con los 5,61 dólares de hace un mes y los 3,69 dólares de un año atrás. Los conflictos en Irán y Ucrania redujeron la oferta internacional de combustibles refinados, presionando los valores al alza.
Trump respaldó públicamente la iniciativa, señalando que Estados Unidos produce abundante diésel y no debería exportarlo. El mecanismo legal aún se estudia, aunque se espera un anuncio antes de fin de semana. La medida busca generar una respuesta rápida al tema antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Divisiones en el Gobierno
La propuesta genera fricción dentro de la propia Administración. El secretario de Energía, Chris Wright; el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Interior, Doug Burgum, expresaron reservas contra la prohibición.
Wright argumentó que el bloqueo de exportaciones no funcionaría como se espera. Las refinerías estadounidenses producen simultáneamente diésel, gasolina y combustible para aviación. Si no pudieran exportar el excedente de diésel ni tuvieran espacio para almacenarlo, reducirían la velocidad de producción, lo que afectaría la fabricación de otros combustibles y elevaría sus precios.
Como alternativa, Wright propuso negociar acuerdos voluntarios con las refinerías para aumentar el suministro disponible localmente sin cerrar completamente las exportaciones. Sin embargo, según reportes, el secretario de Energía comunicó a ejecutivos del sector que una prohibición de 90 días era probable en los próximos días, lo que motivó que varios de ellos contactaran a la Casa Blanca para intentar frenar la decisión.
La industria petrolera rechazó la medida. La Casa Blanca inicialmente negó que el plan estuviera siendo estudiado, aunque Trump confirmó públicamente que la idea circula dentro de su Gobierno.