Un equipo internacional de investigadores del Wellcome Sanger Institute publicó en la revista Science un hallazgo sobre los efectos secundarios de la quimioterapia pediátrica con platino. Los científicos demostraron que estos fármacos, aunque son efectivos contra el cáncer, causan daño permanente en los tejidos sanos de los niños tratados.

El estudio analizó muestras de sangre e hígado de niños que recibieron quimioterapia a base de platino. Los resultados mostraron que el tratamiento provoca un envejecimiento celular acelerado y acumula en poco tiempo la misma cantidad de mutaciones que se observaría en una persona adulta después de décadas. Algunos de estos cambios genéticos son potencialmente cancerígenos.

Por qué el hígado resulta más afectado

Los investigadores identificaron un patrón de mutaciones específico y único en el tejido hepático de los niños tratados. Este patrón no aparecía en ningún otro órgano, lo que sugiere que el hígado es particularmente vulnerable. Los científicos creen que esto ocurre porque el hígado degrada y procesa la quimioterapia, lo que genera daño directo en sus células.

Este descubrimiento explica biológicamente por qué muchos supervivientes de cáncer infantil desarrollan enfermedades hepáticas o tumores secundarios años después del tratamiento. Aunque estas complicaciones son poco frecuentes, el impacto en quienes las sufren es considerable.

Hacia tratamientos más seguros

Los investigadores subrayan que la quimioterapia sigue siendo esencial e insustituible para curar el cáncer infantil. El objetivo de esta investigación no es desalentar su uso, sino comprender con precisión cómo daña genéticamente los tejidos sanos.

El conocimiento detallado de estos mecanismos abre la posibilidad de desarrollar en el futuro estrategias para mitigar o prevenir estos efectos secundarios. Los científicos esperan que los niños puedan sobrevivir al cáncer sin cargar con problemas de salud permanentes derivados del tratamiento.