En redes sociales circula la idea de que la masturbación causa caída del cabello. Algunos influencers la promocionan como un hecho probado, basándose en un razonamiento sobre hormonas. Sin embargo, esto no tiene respaldo científico alguno.
Testosterona y andrógenos: cómo funcionan
El argumento detrás del mito gira en torno a la testosterona, una hormona que tanto hombres como mujeres producen naturalmente. Pertenece al grupo de los andrógenos y cumple funciones importantes en el cuerpo. En los hombres, la proporción es mayor y favorece características como mayor vello corporal, piel más espesa y cabello generalmente más graso.
Algunos creen erróneamente que aumentar la práctica sexual eleva los niveles de testosterona y esto causa calvicie. Pero aquí está el punto: la actividad sexual en realidad beneficia el cabello. Mejora la circulación sanguínea, lo que incrementa el aporte de oxígeno y nutrientes a la raíz capilar. Además, equilibra las hormonas y reduce el cortisol, la hormona del estrés, que sí está asociada con la pérdida de cabello.
El mito de las feromonas y la higiene
Otra creencia que circula sostiene que lavarse menos aumenta el atractivo sexual, porque supuestamente las feromonas generan deseo instintivo. En teoría, estas moléculas existen en muchas especies animales, pero en los seres humanos no están registradas científicamente.
Si existieran feromonas funcionales en nuestra especie con la potencia que se sugiere, bastaría con aplicarlas para resultar atractivo. La realidad es más simple: la ausencia de higiene genera mal olor, que disminuye, no aumenta, el atractivo.
Las recomendaciones de influencers sin base científica pueden propagarse rápidamente en redes, pero la biología no cambia por tendencias. Cuando algo suena extravagante, siempre conviene verificar antes de creerlo.