Científicos del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre y la Universidad Complutense de Madrid desarrollaron un nuevo tratamiento combinado contra la leishmaniosis cutánea, una enfermedad tropical que afecta a millones de personas, especialmente en zonas rurales y vulnerables.
La estrategia une dos componentes: una crema con anfotericina B, un fármaco antiparasitario tópico, y una vacuna de ADN llamada HisAK70. En los ensayos con ratones, la combinación logró resultados superiores a aplicar cada componente por separado. El fármaco elimina directamente al parásito mientras la vacuna activa el sistema inmunológico del paciente para controlar la infección de forma más eficiente.
Cifras del ensayo
Los resultados fueron contundentes: la terapia combinada redujo la carga parasitaria en 98,1% en los ganglios linfáticos y 99,6% en el bazo. Además, frenó la progresión de las lesiones cutáneas visibles en la piel.
Un aspecto relevante es que la anfotericina B genera bajo riesgo de resistencia comparada con otros medicamentos actuales, lo que sugiere durabilidad del tratamiento a largo plazo.
De la enfermedad al tratamiento
La leishmaniosis se transmite por la picadura de insectos llamados flebótomos, presentes en regiones tropicales y subtropicales. La variante cutánea provoca úlceras en la piel que pueden dejar cicatrices permanentes y generan estigma social.
Hoy los tratamientos disponibles resultan costosos, tóxicos o de difícil acceso precisamente donde más se necesitan. El cambio climático, los conflictos armados y la inestabilidad socioeconómica han expandido la enfermedad a nuevas regiones.
Los investigadores advierten que este avance en ratones requiere más estudios clínicos en humanos para confirmar seguridad y eficacia antes de convertir la inmunoquimioterapia en una opción accesible para las poblaciones vulnerables que sufren esta enfermedad.