La película animada 'Coyote vs. Acme' encontró un camino creativo para promocionarse en México: llevó la disputa del protagonista contra la empresa Acme hasta la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). El Coyote presentó un reclamo formal ante el organismo, actuando como consumidor insatisfecho con los productos que compró a la compañía ficticia.
Una estrategia de marketing ingeniosa
El movimiento formó parte de la campaña publicitaria de la película en el país. La iniciativa aprovechó la naturaleza del reclamo: según la trama, todos los artículos que el Coyote adquiere a Acme fallan y explotan de formas catastróficas. Al trasladar esto a la vida real ante una institución pública, la campaña ganó relevancia y conexión con el público mexicano.
La PROFECO es el organismo encargado de atender quejas de consumidores insatisfechos con la calidad o el precio de productos disponibles en el mercado mexicano. Su reputación de efectividad la convirtió en la elección perfecta para esta acción publicitaria.
La respuesta de las autoridades
Las imágenes de la demanda del Coyote ante la PROFECO se viralizaron en redes sociales. El organismo respondió jugando el juego: reconoció el reclamo y prometió "justicia" al personaje. Esta interacción entre la ficción cinematográfica y las autoridades reales generó visibilidad significativa para la película en México.
El enfoque combina el humor nostálgico de los personajes clásicos de caricaturas con la vida contemporánea, creando un punto de contacto único entre los espectadores y la historia que verían en pantalla.