La última adaptación cinematográfica de Resident Evil despertó reacciones encontradas entre los seguidores de la franquicia. Zach Cregger, el director de Barbarian y Weapons, eligió un camino distinto al de sus predecesores: en lugar de reproducir fielmente un videojuego, creó una película que se inserta en la cronología de los juegos pero cuenta una historia nueva.
El resultado fue inesperado. La película logró posicionarse como la adaptación de un videojuego mejor valorada en la historia de Rotten Tomatoes, un hito notable para una franquicia que enfrentó críticas severas en entregas anteriores.
¿Dónde quedaron los personajes conocidos?
A pesar del reconocimiento crítico, parte del fandom reclama ausencias. Los seguidores se preguntan por qué no aparecen Chris Redfield o Jill Valentine, dos pilares de la saga, y piden que la película adapte directamente las historias que ya conocen de los juegos.
La cinta de Cregger transcurre durante los eventos de Resident Evil 2. Su protagonista es Bryan, un médico interpretado por Austin Abrams, quien queda atrapado en el caos de Raccoon City. Su misión: cruzar la ciudad infestada de monstruos mientras protege un paquete misterioso.
Eso que piden, ya existe
Aquí viene el detalle: lo que muchos fans reclaman ya sucedió. En 2021, Johannes Roberts dirigió Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City con la intención de ser exactamente eso: una adaptación más fiel a los videojuegos, con personajes de la saga original y eventos reconocibles.
Es comprensible el deseo de ver una versión cinematográfica cercana al material original, especialmente porque las películas anteriores de la franquicia solían alejarse bastante de los juegos. Pero la paradoja es que el cine ya exploró esa dirección, y la película de Cregger optó por una propuesta alternativa que, contra pronósticos, obtuvo mejor recepción crítica.