George Lucas confirmó en una entrevista con CBS Sunday Morning que tenía planeadas tres películas más de Star Wars cuando decidió retirarse de la dirección. Sin embargo, la edad le obligó a hacer una elección: seguir con cine o perseguir otro objetivo que llevaba años en desarrollo.
Con 82 años en el momento de la entrevista, Lucas explicó de forma directa su razonamiento. Completar esas tres películas demandaba un tiempo que ya no tenía disponible. Además, llevaba años trabajando en tecnología digital para la industria cinematográfica y en un proyecto de museo. Abandonar el cine era un cambio drástico, pero necesario.
La venta a Disney y el destino de esos guiones
Lucas vendió LucasFilm a Disney con la esperanza de que sus ideas para la nueva trilogía fueran consideradas. Eso no sucedió. La compañía descartó sus proyectos y optó por desarrollar historias propias, que llegaron a las salas entre 2015 y 2019. Las películas que Lucas imaginaba nunca se realizaron.
El museo en lugar del cine
Para Lucas, el museo compensaba la decisión. Explicó que la arquitectura tiene una permanencia que el cine no tiene. Las películas se estrenan, permanecen en cartelera algunas semanas y desaparecen. Un museo, en cambio, persiste. Esa durabilidad fue lo que lo llevó a priorizar ese proyecto sobre las películas pendientes.
El creador de Star Wars había avanzado bastante en el desarrollo tecnológico que quería completar, un aporte que consideraba fundamental para la industria. A los 82 años, decidió enfocarse en lo que sí podía lograr en el tiempo que le quedaba, antes que perseguir un proyecto cinematográfico ambicioso pero incierto.