Hawái enfrenta el martes una situación sin precedentes: por primera vez en la historia del estado, las autoridades activaron alertas por posibles tornados. El desencadenante es el huracán Lowell, un ciclón de categoría 1 que bordea el archipiélago y ha obligado a decretar estado de emergencia.

El Centro Nacional de Huracanes ubicaba a Lowell a 230 kilómetros al noroeste de Lihue, puerto principal de Kauai, con vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros por hora. Aunque se espera que se degrade a tormenta tropical el mismo martes, mantiene vigentes avisos de huracán para Kauai, Niihau y la zona del Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea. Oahu permanece bajo aviso de tormenta tropical.

Impacto inmediato en las islas

El gobernador Josh Green ordenó el cierre de escuelas y oficinas gubernamentales en Kauai y Niihau. Ya hay reportes de apagones. El huracán ha generado un peligro adicional: los vientos en las cimas y laderas de montañas alcanzan velocidades hasta 30% mayores que en la superficie.

Lo más preocupante es el volumen de lluvia esperado. Kauai recibirá entre 5 y 10 centímetros de precipitación adicional, con acumulados máximos posibles de 60 centímetros. La Isla Grande registrará entre 8 y 15 centímetros, con máximos aislados de 20 centímetros. El Centro Nacional de Huracanes advierte que estas lluvias pueden provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra significativos, especialmente en Kauai y partes de la Isla Grande.

Amenazas en el mar y costas

Los niveles del agua permanecerán elevados en las costas de Niihau, Kauai y Oahu por el fuerte oleaje, aunque descenderán tras el próximo ciclo de marea. El oleaje generado por Lowell crea condiciones peligrosas en el estado del mar, con corrientes de resaca que representan riesgo para la vida en muchas islas hawaianas durante los próximos días.

La vigilancia inusual de tornados se mantuvo durante la noche para Niihau, Kauai y sus aguas circundantes, anticipando posibles tornados y trombas marinas asociadas al ciclón.