La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, propuso en septiembre que Canadá se convirtiera en el primer Estado asociado de la Unión Europea. Se trata de una categoría jurídica que existe desde hace décadas en otras partes del mundo, pero que representaría una novedad para el bloque comunitario.

Un Estado asociado es, en términos de derecho internacional, una relación formal y voluntaria entre un territorio político menor y otro, usualmente más grande. No existe una fórmula única: cada acuerdo se diseña según las necesidades de las partes involucradas.

Los modelos que existen hoy

Estados Unidos es la potencia con más Estados asociados. Puerto Rico, vinculado desde 1952, es el caso más conocido. También están los Estados Federados de Micronesia (desde 1986), las Islas Marshall (desde 1986) y Palau (desde 1994). Estos últimos cedieron acceso a bases militares estadounidenses a cambio de defensa y ayuda económica federal.

Nueva Zelanda tiene un modelo diferente con las Islas Cook (desde 1965) y Niue (desde 1974). Sus ciudadanos son considerados neozelandeses, pero tienen autonomía reconocida por las Naciones Unidas. Las Islas Cook, incluso, integran organismos internacionales como la Unesco y mantienen misiones diplomáticas propias.

Francia, Suiza y España también cuentan con Estados asociados: Mónaco, Liechtenstein y Andorra respectivamente, aunque con vínculos más flexibles.

Las categorías principales

Existen tres modelos de asociación. El primero es la libre asociación, donde el territorio mantiene relativa autonomía política. El segundo es la asociación con una organización internacional: aquí el territorio mantiene vínculos especiales económicos, políticos y comerciales, pero sin formar parte de la organización. La Unión Europea ya aplica esto con 13 países y territorios de ultramar, como Groenlandia, Aruba y Nueva Caledonia. El tercero es la asociación económica o comercial, la más simple: acceso a mercados, comercio conjunto e inversiones.

El acuerdo comercial entre la UE y Canadá, vigente desde 2017 (CETA), ya suprime cerca del 99% de los aranceles en mercancías. La propuesta de von der Leyen iría más allá: incluiría asociación tecnológica e integración conjunta en defensa. Sin embargo, el estatus exacto que tendría Canadá aún no está definido ni existe precedente para este tipo de vínculo dentro de los tratados europeos.