Los 27 países de la UE no lograron cerrar la renovación de sus sanciones contra Rusia en el procedimiento previsto. Letonia bloqueó un compromiso que ya había sido aprobado por los embajadores, lo que pone en riesgo la continuidad de las medidas restrictivas que expiran este martes.
El desacuerdo surgió sobre la propuesta de remover de la lista de sancionados a dos oligarcas rusos: Alisher Usmanov y Mijail Fridman. Francia y Eslovaquia habían pedido su exclusión a cambio de extender las sanciones por tres años en lugar de los habituales seis meses. El acuerdo pasó el análisis de embajadores el lunes por la tarde, pero Letonia presentó objeciones cuando se abrió un procedimiento escrito para formalizarlo entre las 18.00 y las 22.00 horas.
Cómo funciona el bloqueo
Las decisiones de la UE sobre sanciones requieren unanimidad. Como Letonia fue el único país que se opuso, el acuerdo quedó en suspenso. Ahora corresponde a Francia intentar persuadir a Riga para que retire su objeción. El gobierno letón evitó confirmar públicamente su posición, limitándose a señalar que "aún se están coordinando" las posiciones.
Las sanciones actuales vencen el martes a medianoche. Los embajadores de los 27 se reúnen nuevamente ese día a las 8.00 horas para intentar cerrar un nuevo acuerdo antes de que expire el plazo. Esta es la segunda prórroga emergente en menos de una semana: ya habían extendido las medidas por siete días hace poco porque no lograban renovarlas a tiempo.
Qué está en juego
Las sanciones actuales afectan a unas 2.600 personas y entidades por su responsabilidad en socavar la integridad territorial de Ucrania. Incluyen congelación de activos, prohibición de transferencias económicas y restricciones de viaje. Ucrania criticó la propuesta de levantar medidas contra los dos oligarcas, argumentando que nada ha cambiado: ambos siguen siendo parte del régimen ruso y la guerra continúa.