La casa Sotheby's anunció la venta de Iris, un cuadro de Claude Monet pintado entre 1924 y 1925, con un precio estimado entre 22 y 30 millones de euros. De concretarse en ese rango superior, establecería un récord para una pintura en Francia. La obra, de 160 por 180 centímetros, es la más grande del último decenio del artista que aún está en colecciones particulares.

Lo llamativo: nunca fue expuesto al público. Solo se conocía a través de una fotografía en blanco y negro. La pintura se encuentra en estado extraordinario, sin restauraciones ni barnices añadidos, y muestra la última etapa creativa de Monet en Giverny, al norte del país.

Una subasta de maestros franceses

La venta ocurrirá el 22 de octubre en París, coincidiendo con la semana de Art Basel. Pero Iris no es la única obra que saldrá a la venta: junto a ella se subastarán otras 27 piezas raramente mostradas al público, muchas presentadas por primera vez. El conjunto pertenece a la colección de Jeanne Schlumberger y supera los 40 millones de euros de valuación total.

Además de otro Monet titulado Sauce llorón (valuado entre 9 y 12 millones de euros), la subasta incluye obras de Gustave Courbet, Paul Cézanne, Eugène Delacroix, Camille Claudel y otros maestros impresionistas y modernos. Entre ellas destaca La granja, de Cézanne (valuada entre 600.000 y 800.000 euros), y El vals, una escultura de Camille Claudel considerada su obra más célebre.

El centenario de Monet

Este año marca el centenario de la muerte del pintor francés. Antes de llegar a París para la subasta, Iris viajará a Hong Kong y Nueva York. La aparición de estas dos obras de Monet en el mercado cobra importancia especial, ya que coincide con el año en que museos de Francia y el mundo rinden homenaje póstumo al artista. Ambas pinturas ofrecen lo que especialistas describen como una visión excepcional del proyecto artístico final de Monet.