La batería es el componente que primero comienza a degradarse en los teléfonos móviles. Cuando pierden capacidad, el teléfono no solo dura menos tiempo sin cargar, sino que también puede funcionar más lentamente. Por eso cambiarla es una forma económica de extender la vida útil del dispositivo.

Garantía y desgaste

Las baterías incluyen garantía de tres años, pero solo cubre defectos de fabricación. El desgaste gradual por uso normal no está incluido. Eso significa que si tu batería se degradó por uso, tendrás que pagar por el cambio.

Cambiar la batería fuera de garantía puede costar alrededor de 100 euros. Esto representa un incremento significativo comparado con lo que costaba esta reparación hace algunos años, cuando era rápida y económica.

Por qué sucede el envejecimiento

Las baterías de litio, estándar en los móviles actuales, pierden capacidad gradualmente con cada ciclo de carga. Es un proceso físico inevitable. Después de varios años, la capacidad se reduce notablemente, incluso si usas el teléfono de manera cuidadosa. Algunos dispositivos logran mantener un 85% de capacidad después de casi cinco años de uso, pero esto varía según los hábitos y el modelo.

Antes de solicitar un cambio de batería, conviene revisar la salud del dispositivo: casi todos los teléfonos modernos permiten ver el porcentaje de capacidad restante. Si está por debajo del 80%, probablemente sea momento de cambiarla. También es útil verificar los términos específicos de garantía de tu fabricante, ya que pueden variar según la región.