Trey Bastian tomó el concepto de Asteroids, el icónico juego de arcade de 1979, y lo volteó completamente. En Spaceships, el jugador abandona el control de la nave y se convierte en el director de fuerzas gravitatorias invisibles en la pantalla.
Cómo funciona la mecánica
En lugar de esquivar asteroides, el objetivo es usarlos como armas. El jugador coloca pozos gravitatorios que curvan las trayectorias de las rocas espaciales, convirtiéndolas en proyectiles que embisten las naves enemigas. Cada pozo dura alrededor de 2,5 segundos y consume energía limitada. Si necesita acelerar el impacto, puede detonarlo antes del tiempo establecido para darle un último empujón a los asteroides. El sistema permite activas hasta tres pozos simultáneamente, lo que hace que la estrategia se asemeje a dibujar tirachinas invisibles en el espacio.
La experiencia visual y sonora
Spaceships mantiene la estética completa del original: gráficos vectoriales fosforescentes y aquellas notas graves electrónicas icónicas que acompañan el juego. La música se acelera según aumenta la tensión, recreando la experiencia clásica pero con la nueva lógica invertida.
La primera pantalla presenta tres asteroides y una nave enemiga. A medida que se avanzan niveles, aparecen más naves con comportamientos variados: algunas persiguen rocas grandes, otras atacan directamente los pozos gravitatorios, y varias cuentan con blindaje adicional.
El objetivo trasciende la mera supervivencia: hay que destruir cuantas naves sea posible mientras mantienen suficientes asteroides en juego. El marcador lleva registro de naves eliminadas y pantallas superadas. El juego ofrece opciones de personalización para ajustar sonido, estelas visuales y brillo según las preferencias del jugador.