La explosión de dispositivos conectados en los hogares cambió las reglas del juego para las redes inalámbricas. Televisores inteligentes, parlantes, bombillas, teléfonos y computadoras compitiendo por ancho de banda en la misma red generaban problemas: caídas de velocidad, latencia alta y desconexiones. El WiFi 6 fue diseñado específicamente para resolver esto.

La principal novedad es que esta generación puede gestionar las frecuencias de 2,4 GHz y 5 GHz de forma simultánea y más eficiente. Esto permite conectar muchos más dispositivos sin que el rendimiento se degrade, lo que es esencial en hogares con décadas de aparatos enchufados a la red. Teóricamente, el WiFi 6 ofrece velocidades un 40% superiores a su predecesor.

Cuándo conviene hacer el cambio

El WiFi 5 puede quedarse corto cuando el número de dispositivos aumenta significativamente. Si en tu casa hay varias personas trabajando en video conferencias al mismo tiempo mientras alguien más ve series, un router con WiFi 6 mitiga esos conflictos de ancho de banda.

Otra ventaja importante: la retrocompatibilidad total. Los dispositivos más antiguos seguirán funcionando sin problemas. No necesitás reemplazar todos tus aparatos para beneficiarte del nuevo estándar.

Nomenclatura simplificada

La Wi-Fi Alliance cambió el sistema de nombres para hacerlo más accesible. Atrás quedaron los complicados códigos alfanuméricos. Ahora es simple: WiFi 5, WiFi 6, WiFi 7. El WiFi 7 existe, pero no es necesario para la mayoría de los hogares por el momento. El WiFi 6 representa el equilibrio actual entre tecnología, precio y funcionalidad real.

Para decidir si renovar, considerá la cantidad de usuarios simultáneos en tu red y cuántos dispositivos inteligentes usás. Si ambos números son altos, es hora de dar el salto.