Una casa en San Diego, California, fue el escenario de un robo inusual. Un hombre entró a través de una ventana abierta en el segundo piso, pero encontró una recepción que no esperaba: Nash, un golden retriever de la familia, comenzó a acercarse con sus juguetes en la boca.

Los propietarios, Dante Rowley y Stephanie Calderon, viajaban desde Chicago cuando el sistema de vigilancia les alertó del allanamiento. Al revisar las cámaras descubrieron una escalera apoyada en la fachada y vieron cómo el desconocido accedía a través de la ventana entreabierta.

El perro intenta romper el hielo

Las cámaras de seguridad registraron todo. El intruso se quitó la camiseta, abrió la nevera para buscar comida y se acostó en una cama. Fue entonces cuando Nash hizo su aparición. El perro le ofreció uno de sus juguetes, pero el hombre no reaccionó. Nash no se rindió: subió a la primera planta donde estaba el sujeto tumbado y dejó un reno de peluche sobre la cama, luego fue a buscar otro juguete para ofrecerle.

Rowley posteriormente comentó su sorpresa ante el comportamiento del perro. En lugar de defender la casa, Nash simplemente intentaba jugar con el intruso.

Intervención de la Policía

Mientras Nash hacía sus intentos de socializar, el hermano de Dante notificó a las autoridades. Los agentes respondieron rápidamente al domicilio, incluyendo un dron en el operativo para monitorear el interior. El sospechoso intentó huir del lugar pero fue interceptado y detenido en el exterior de la propiedad.

Los videos de las cámaras de seguridad capturaron toda la escena y posteriormente se compartieron en redes sociales, donde el comportamiento amistoso del golden retriever generó comentarios e historias sobre la reacción inusual del perro ante el allanamiento.