Un padre descubrió que su hijo de 9 años había gastado 118.000 dólares (más de 102.000 euros) en publicidad para promocionar su canal de videojuegos. El niño, llamado Mike, tenía acceso a la cuenta de YouTube vinculada al correo electrónico laboral de su papá, que a su vez estaba conectado a la tarjeta de crédito de la empresa.

Todo comenzó de forma inocente. El padre, Dave, decidió ayudar a su hijo a gastar su pasión por los videojuegos enseñándole cómo crear una campaña publicitaria. Incluso pagó una prueba de 20 dólares para que Mike aprendiera el proceso. Sin embargo, Dave cometió un error crucial: dejó los datos de su tarjeta abiertos en el navegador.

Cómo sucedió el gasto millonario

Mike no entendía que existían límites de gasto. Simplemente siguió los pasos que su padre le había mostrado y continuó creando campañas publicitarias por su cuenta. En apenas tres semanas, el niño había gastado la cifra total. Cada transacción llevaba títulos de sus videos, como "Epic Roblox", lo que evidenció qué estaba sucediendo.

El descubrimiento llegó cuando los jefes de Dave lo alertaron sobre las cargas inusuales en la tarjeta corporativa. Aunque el gasto fue enorme, no resultó completamente en vano: los anuncios que Mike promocionó alcanzaron alrededor de 200.000 visualizaciones en total.

Las consecuencias y las medidas a tomar

Dave aceptó toda la responsabilidad del incidente y exculpó a su hijo por actuar sin conocer las implicaciones financieras. Por el momento se desconoce si la empresa le exigió que reembolse el dinero o si conserva su empleo. El padre anunció que probablemente suspenderá el canal de Mike mientras implementa medidas de seguridad más rigurosas para evitar que vuelva a suceder.