Durante la madrugada del 10 y 11 de septiembre, el Observatorio de Calar Alto en Almería registró tres fenómenos astronómicos en el cielo peninsular. Dos fueron bólidos —rocas cometarias ardiendo al entrar en la atmósfera— y uno fue un espectro rojo generado por descargas eléctricas de una tormenta.
Las rocas del espacio que cruzaron España
El primer bólido sucedió a las 2:29 de la madrugada del 10 de septiembre. Una roca desprendida de un cometa ingresó a la atmósfera a 128.000 kilómetros por hora. El fenómeno comenzó a 98 kilómetros de altura sobre Ciudad Real y se apagó a 38 kilómetros, desplazándose hacia el noroeste.
Horas después, ya avanzada la madrugada del 11 de septiembre, ocurrió el evento más espectacular: un superbólido. Esta roca cometaria impactó la atmósfera a una velocidad mucho mayor: 238.000 kilómetros por hora. Comenzó su trayectoria luminosa a 165 kilómetros de altura al noroeste de las Islas Baleares y se extinguió a 74 kilómetros sobre el Mediterráneo.
El fenómeno raro: un espectro rojo en la noche
Entre los dos bólidos, las cámaras capturaron un "sprite" o espectro rojo. Se trata de un destello de luz roja que dura apenas entre 3 y 10 milisegundos, causado por una potente tormenta cerca del observatorio. Estos eventos son difíciles de estudiar por lo breve de su duración.
Todos los registros fueron obtenidos por las cámaras externas del observatorio y por detectores del Proyecto SMART, una red de seguimiento de objetos que impactan la atmósfera terrestre. El proyecto opera desde ocho ubicaciones en España: Calar Alto, Sierra Nevada, La Sagra, Otura, La Hita, Sevilla, Sant Celoni y Mazagón.