El fenómeno de El Niño suele presentarse cada dos a siete años, pero el de 2026 es tan intenso que los científicos lo llaman "Súper Niño". La NASA ha documentado mediante satélite cómo está alterando no solo las temperaturas del agua, sino el color visible del océano Pacífico.
Cómo funciona este fenómeno extremo
El Niño comienza con la llegada de masas de agua cálida desde el occidente del Pacífico, conocidas como ondas Kelvin. Estas actúan como "autopistas submarinas" que transfieren el calor a través de miles de kilómetros, de oeste a este. El agua caliente calienta el aire sobre ella, debilitando o invirtiendo los vientos alisios que normalmente soplan en dirección contraria. Este cambio en los vientos provoca un aumento adicional de la temperatura del agua y genera una reacción en cadena.
Según la NASA, una onda Kelvin fue detectada cerca de Micronesia en enero de 2026. Para abril había llegado al Pacífico oriental y las temperaturas comenzaron a dispararse. Actualmente, la superficie del mar en esa región es aproximadamente 1,7 grados más cálida que el promedio histórico. El agua más caliente también se expande, elevando el nivel del mar entre 30 y 40 centímetros en algunas zonas, mientras que en Indonesia y el norte de Australia los niveles están 15 a 20 centímetros por debajo de lo normal.
El color del océano como señal de alarma
Las imágenes satelitales muestran que el océano se ha vuelto progresivamente más azul y menos verde. Este cambio de color refleja una transformación preocupante: la disminución del fitoplancton, microorganismos que forman la base de la cadena alimentaria marina. Las temperaturas extremas están eliminando estas formas de vida, lo que explica por qué el agua es ahora más azul, carente del tono verde que producen estos organismos microscópicos.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ha indicado que existe un 83% de probabilidades de que este sea el Niño más intenso desde 1950. Los impactos trascienden el océano: investigadores de la Universidad de Chicago advierten que este Súper Niño podría causar la muerte por calor de 450.000 personas en los próximos seis meses.