Después de cinco años viajando en caravana por Estados Unidos, Jonathan y Ashley Longnecker eligieron el desierto de Arizona para establecerse junto a sus cuatro hijos. En el condado de Cochise, en el sureste del estado, compraron un terreno sin urbanizar y comenzaron a construir una casa diferente: una vivienda de 232 metros cuadrados que prescinde de ladrillos y usa tierra como material principal.

Ya en una etapa de la construcción emplearon más de 360 toneladas de tierra excavada del propio terreno. El proyecto, que documentan públicamente en su sitio web Tiny Shiny Home, también persigue un objetivo más ambicioso: que la casa funcione sin conexiones tradicionales de agua y electricidad.

Cómo funciona la técnica hyperadobe

La construcción utiliza el método llamado hyperadobe, que consiste en rellenar tubos largos de malla con tierra húmeda y compactarla en capas sucesivas hasta formar muros resistentes. Básicamente, la tierra apisonada reemplaza el ladrillo como unidad constructiva. Los muros resultantes alcanzan unos 40 centímetros de grosor.

La vivienda adopta una forma circular: es lo que se denomina Hyperadobe Roundhouse. La familia documenta el avance de la obra con fotografías y videos para compartir el proceso paso a paso con quienes les siguen en línea.

Del viaje a la casa propia

Fueron precisamente esos años de desplazamiento continuo los que los motivaron a buscar una alternativa diferente a la vivienda convencional. El terreno ocupa aproximadamente 4,45 hectáreas y permite experimentar con métodos constructivos que aprovechan los recursos disponibles en el lugar.

El uso de tierra local como material de construcción reduce costos y la huella ambiental de la obra. Esta técnica, lejos de ser novedosa, tiene raíces antiguas en diversas culturas que han construido con tierra durante milenios.