Lo que debía ser una sesión fotográfica romántica en la playa de Bósforo, Estambul, terminó siendo una batalla contra los elementos. Una novia preparaba su reportaje con decenas de globos como complemento decorativo, sin prever que el viento complicaría todo el plan.

Mientras posaba para las cámaras sosteniendo su "ramo" de globos, el viento comenzó a intensificarse. La joven intentó mantener el control, pero la fuerza del aire fue ganando terreno. En un momento, ella quedó arrastrada por los globos, moviéndose hacia una valla del paseo marítimo.

Rescate en tiempo récord

El fotógrafo, quien se había alejado para buscar el mejor ángulo, notó el peligro y corrió en su ayuda de inmediato. Incluso necesitó la colaboración de un joven que estaba cerca para evitar que el "ramo" de globos escapara volando por completo. Mientras tanto, los peatones que pasaban por la zona quedaron sorprendidos por la escena.

Finalmente, la novia decidió soltar los globos. El fotógrafo, identificado como Sasha, bromeó después sobre lo ocurrido en su perfil de Instagram, ironizando sobre cómo la profesión de fotógrafo va mucho más allá de solo presionar el disparador de la cámara. Porque ese día, además de capturar imágenes, tuvo que jugar a ser guardaespaldas.