Paleontólogos estadounidenses descubrieron el primer conjunto conocido de huellas fosilizadas de Tyrannosaurus rex, gracias al hallazgo accidental de un profesor de escuela. Kent Hups, docente de Colorado, se topó con las marcas antiguas mientras exploraba, un descubrimiento que sorprendió incluso al propio Hups, quien nunca esperó encontrar algo de esta magnitud.
Por qué las huellas importan más que los huesos
Aunque los esqueletos de dinosaurios revelan mucho sobre la anatomía de estas criaturas, las huellas fosilizadas capturan algo que los huesos no pueden: el comportamiento de un animal en un momento específico de su vida. Tyler Lyson, conservador jefe de paleontología de vertebrados del Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver, explica que con un rastro de pisadas es posible seguir el desplazamiento de un animal a través del paisaje antiguo. En el caso del T-rex, esto es extraordinariamente raro.
Las huellas datan de hace más de 66 millones de años. El equipo de investigadores también encontró restos óseos y esqueletos de T-rex en la misma zona, lo que refuerza la certeza de que las pisadas fueron dejadas por un dinosaurio de esta especie.
El descubrimiento desde la curiosidad
Hups suele comentarles a sus alumnos que la ciencia comienza con la curiosidad, la pasión y la observación cuidadosa. Su propio hallazgo es la prueba viva de ese principio. Lo que comenzó como una exploración casual terminó siendo un aporte importante a la comprensión de cómo se desplazaban y se comportaban estos dinosaurios hace decenas de millones de años.