La Agencia Espacial Japonesa (JAXA) despegó hoy con MMX, una misión ambiciosa cuyo objetivo es estudiar Fobos y Deimos, las dos lunas de Marte. Si todo funciona como se planea, será la primera en traer muestras de una de ellas de regreso a la Tierra.

El viaje desde Japón durará 10 meses. Una vez en el sistema marciano, la sonda se posicionará primero en Fobos, donde permanecerá tres años. Durante ese tiempo desplegará un rover llamado IDEFIX e intentará aterrizar dos veces para recolectar material de la superficie lunar.

Por qué importa retraer muestras a la Tierra

Aunque los rovers marcianos cuentan con laboratorios internos bastante sofisticados, los análisis directos en la Tierra ofrecen capacidades mucho más profundas. Estudios anteriores, como las misiones chinas Chang'e que traen material desde la Luna, han demostrado la enorme ventaja de tener acceso físico a las muestras en laboratorios especializados.

Después de completar la investigación en Fobos, la nave se dirigirá a Deimos para realizar varios sobrevuelos hasta noviembre de 2030. En ese momento iniciará el camino de regreso a la Tierra con las muestras recolectadas.

Un giro en la cooperación espacial

Esta misión también marca un cambio en la dinámica de la exploración espacial. A diferencia de las primeras carreras por llegar al espacio, MMX refleja una tendencia creciente de colaboración entre distintas agencias espaciales en lugar de competir por quien llega primero.