La cápsula de carga Dragon 35 acoplado hace poco a la Estación Espacial Internacional (ISS) transporta 2.868 kilos de equipamiento. Entre ellos, lo más importante son dos paneles solares desenrollables conocidos como iROSA, que completarán la modernización del sistema eléctrico de la estación.
El acoplamiento ocurrió según lo previsto en el puerto superior del módulo Harmony. La carga se distribuye entre el compartimento presurizado, donde los astronautas pueden acceder directamente, y el maletero externo, donde se usa el brazo robótico Canadarm para extraer equipos.
Qué llega en esta misión
Además de los paneles solares, Dragon 35 entrega suministros para la tripulación, equipos para futuras investigaciones científicas, material para paseos espaciales y piezas para el mantenimiento de la estación. Los dos paneles iROSA serán instalados en dos salidas espaciales diferentes: una el 29 de octubre y otra el 5 de noviembre.
Una vez colocados, estos paneles se sumarán a los seis que ya están funcionando en la ISS. El conjunto de ocho paneles trabajará en conjunto con baterías que fueron reemplazadas entre 2017 y 2021 durante varias misiones anteriores.
Un sistema eléctrico renovado
Estos paneles desenrollables representan un avance tecnológico respecto a los paneles tradicionales. Su diseño permite que ocupen menos espacio durante el lanzamiento y se desplieguen una vez en órbita, maximizando la generación de energía sin requerir estructuras fijas más grandes.
Con la instalación de estos dos últimos paneles, la ISS tendrá un sistema de generación y almacenamiento de energía mejorado, lo que permitirá ampliar las capacidades de investigación y funcionamiento de la estación. Dragon 35 permanecerá acoplada hasta mediados de noviembre.