La Unión Astronómica Internacional, el organismo encargado de nombrar oficialmente los objetos en el espacio, ha designado a Ahmakiq Undae como el sitio de aterrizaje para el dron Dragonfly de la NASA en Titán, la luna más grande de Saturno.
La zona mide aproximadamente 500 kilómetros de diámetro y se caracteriza por la presencia de dunas y áreas interdunares. Se ubica al sur del cráter Selk y se extiende hasta una cadena de colinas y montañas que marca el límite meridional de la región. El nombre elegido proviene de la mitología maya: Ahmakiq es la deidad que, según la tradición, controla los vientos destructivos que afectan las cosechas.
Una misión única en su concepto
Dragonfly no es un rover estacionario. Se trata de un octocóptero del tamaño de un automóvil que no solo llegará a Titán, sino que se desplazará de un lugar a otro durante su operación. Durante los días titanianos —que duran ocho días terrestres— el dron volará entre diferentes puntos o permanecerá en vuelo estático para realizar observaciones y tomar medidas con sus instrumentos científicos.
Lo innovador de la misión es que el dron continuará operativo durante la noche titaniense gracias a su generador termoeléctrico de radioisótopos, el mismo tipo de tecnología que alimenta al róver Perseverance en Marte. Esta capacidad permitirá que Dragonfly analice muestras obtenidas mediante taladros ubicados en sus patas frontales y realice estudios sismológicos sin interrupciones.
La selección de Ahmakiq Undae como zona de aterrizaje representa un hito en la preparación de una de las futuras exploraciones más ambiciosas del sistema solar.