Hace poco más de seis años, virólogos chinos enfrentaban un misterio: pacientes hospitalizados con neumonía grave relacionados con el mercado de Wuhan presentaban síntomas sin causa clara. Recurrieron a una técnica entonces poco conocida en la práctica hospitalaria: el análisis metagenómico. Los resultados revelaron un patógeno similar a otros coronavirus conocidos. Era el SARS-CoV-2, el virus que causaría la pandemia de covid-19.

Desde entonces, la metagenómica dejó de ser un método de laboratorio especializado para convertirse en una herramienta cada vez más presente en hospitales del mundo. La razón es simple: ofrece velocidad y precisión en la identificación de cualquier infección, sin necesidad de esperar semanas de pruebas convencionales.

Cómo funciona y qué cambia en el diagnóstico

El método extrae el material genético —ADN y ARN— de una muestra del paciente, lo secuencia completamente e identifica todos los códigos genéticos presentes. Al comparar estos datos con grandes bases de datos, los médicos pueden determinar exactamente qué organismos hay, si son bacterias o virus, y ajustar el tratamiento específico en pocas horas.

Charles Chiu, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de California, ha desarrollado aplicaciones pioneras de esta técnica. Su equipo creó un análisis metagenómico capaz de identificar patógenos en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal. Un caso concreto: una paciente diagnosticada con meningitis que tenía un trasplante de hígado programado. La metagenómica reveló que en realidad padecía hepatitis E. Con antivirales, mejoró y se evitó la cirugía.

El presente y el futuro con inteligencia artificial

La técnica es especialmente valiosa para personas inmunodeprimidas, donde una simple infección puede ser fatal. Neumonía y sepsis pueden tener cientos de causas posibles, lo que genera largas cadenas de pruebas hasta hallar la correcta. La metagenómica reduce ese tiempo drásticamente.

El siguiente paso es integrar inteligencia artificial para procesar los análisis aún más rápido. Investigadores en Singapur trabajan en esto: usar IA para cribar datos metagenómicos y llegar a tratamientos personalizados en tiempo récord.

Un indicador del potencial: en dos hospitales de Londres, el análisis metagenómico detectó patógenos en el 30% de pacientes con infecciones respiratorias que las pruebas habituales no identificaban. La técnica también podría servir para alertar anticipadamente sobre epidemias emergentes.