Durante los ataques del 11 de septiembre de 2001, Ron DiFrancesco se encontraba trabajando en la Torre Sur del World Trade Center. Mientras intentaba escapar entre el humo y el caos, cuenta que una voz clara y calmada le indicaba hacia dónde ir. Esa voz lo guió hasta encontrar una escalera oculta detrás de una placa de cartón yeso. DiFrancesco se convirtió en la última persona rescatada con vida de esa torre, y su experiencia es un ejemplo de lo que la ciencia denomina Síndrome del Tercer Hombre.

Qué es el Síndrome del Tercer Hombre

Se trata de una alteración perceptiva que aparece en condiciones extremas: aislamiento prolongado, agotamiento físico, falta de sueño, estrés intenso o grandes altitudes. La percepción es tan clara y vívida que la persona siente que hay alguien más presente, o escucha voces provenientes de una fuente externa, aunque no exista nada generador de esas sensaciones.

Lo importante es que los investigadores no lo clasifican como una enfermedad mental. Se trata de un fenómeno transitorio ligado a circunstancias fisiológicas y psicológicas extremas, no a una patología.

Cómo el cerebro construye realidades falsas

La neurociencia ofrece una explicación. El cerebro constantemente arma una representación del cuerpo y del ambiente basada en señales sensoriales y del movimiento. Cuando esas señales son confusas o contradictorias, el cerebro puede malinterpretar la información.

En 2014, un experimento publicado en Current Biology demostró que investigadores podían inducir esta sensación en personas sanas. Utilizaron un sistema robótico que desincronizaba los movimientos de los participantes con las sensaciones corporales que recibían. El resultado fue que experimentaban la presencia de alguien más.

En situaciones de pánico extremo, como la vivida por DiFrancesco rodeado de humo, calor y pérdida total de luz, el cerebro sometido a un estrés descontrolado puede incluso generar voces muy claras. Esas voces se perciben como si vinieran de afuera, cuando en realidad son construcciones internas del sistema nervioso intentando procesar lo incomprocesable.