Un neurocientífico y un filólogo divorciados por 24 años de edad se encuentran en las páginas de Un regalo de los Dioses (Siruela) para defender una idea compartida: leer y comprender son inseparables. El libro no es una entrevista formal, sino una conversación entre amigos que se respetan como pensadores de las emociones.

Nazareth Castellanos es licenciada en Física Teórica e investiga cómo se vinculan el cerebro y el cuerpo. Antonio Basanta, doctor en Literatura Hispánica, ha dedicado décadas a promover la lectura. Vienen de universos distintos, pero coinciden en el diagnóstico: la prisa y la falta de atención social están carcomiendo nuestras capacidades de lectura profunda.

Leer no es entretenimiento, es entrenamiento mental

Cuando sostenemos un libro, según Castellanos, tenemos la oportunidad de esculpir el cerebro, en la línea que planteaba Ramón y Cajal. La lectura no nos hace personas moralmente mejores, sino que nos dota de capacidades específicas para pensar y reflexionar.

Basanta añade que los jóvenes han perdido la ocasión de descubrir el libro como un espacio para encontrarse a sí mismos. La lectura es interpretación, es un encuentro con la otredad y con uno mismo. En un mundo donde la velocidad se celebra, ambos alertan sobre lo que se pierde cuando dejamos de leer con atención.

El proyecto reúne además algunos de los libros que los autores recomiendan: Los textos robados a la felicidad de Alejandro Gandara, según Castellanos, y Demian de Hermann Hesse, en el caso de Basanta.