Este martes se confirmó el arribo de una tormenta geomagnética de categoría G1 hacia la Tierra. La agencia estadounidense NOAA detectó un índice Kp de nivel 5, evidencia de que la magnetosfera del planeta está siendo impactada por vientos solares. Se trata de la clasificación más baja en la escala de tormentas geomagnéticas, aunque la previsión indica que podría extenderse hasta el miércoles.

Por qué ocurren estas tormentas

El fenómeno tiene su origen en el Sol, que atraviesa actualmente un período de máxima actividad solar en 2026. Durante esta fase, la estrella expulsa eyecciones de masa coronal: nubes de plasma y campos magnéticos que viajan desde su atmósfera hacia el espacio. Cuando estas expulsiones alcanzan la Tierra, chocan con la magnetosfera del planeta, generando así las tormentas geomagnéticas. Los datos indican que las eyecciones responsables de esta tormenta se produjeron los días 5 y 6 de septiembre.

Si bien nuestro planeta recibe habitualmente este tipo de impactos sin mayores riesgos gracias a su campo magnético protector, algunas tormentas más intensas pueden afectar infraestructuras. La NOAA señala posibles consecuencias: pequeñas fluctuaciones en redes eléctricas, impactos menores en operaciones de satélites y la generación de auroras en latitudes elevadas.

¿Se verán auroras desde España?

La actividad solar máxima ha provocado que varias auroras boreales sean visibles desde España en el último año, algo inusual en el país. Con una tormenta de categoría G1, es teóricamente posible observar auroras, pero la probabilidad en latitudes españolas es muy baja.

Las auroras se desarrollan principalmente en el óvalo auroral, la zona que rodea los polos magnéticos terrestres. Los lugares donde probablemente serán visibles incluyen el norte de Estados Unidos, Islandia y las regiones bálticas, donde la actividad geomagnética siempre es más intensa y evidente.