La cápsula de carga Progress MS-35 se acopló de forma automática a la Estación Espacial Internacional en el módulo Poisk, donde permanecerá hasta febrero de 2027. La nave transporta 2.489 kilogramos de suministros, equipos científicos y materiales necesarios para mantener operativa la estación en órbita.
Qué viaja en la cápsula
El combustible representa la mayor parte de la carga: 842 kg destinados al sistema de propulsión del segmento ruso de la EEI. Además de esto, la nave lleva 420 kg de agua, 50 kg de oxígeno y 275 kg de alimentos, que incluyen aproximadamente 21 kilos de golosinas para la tripulación. La higiene también tiene su lugar con 357 kg de productos sanitarios, más 20 kg adicionales de artículos especiales diseñados para contrarrestar los efectos de la microgravedad en el cuerpo.
Experimentos que ampliarán la investigación
Una parte importante de la carga consiste en equipos científicos y materiales consumibles: 525 kg en total. Entre los nuevos experimentos que llegan a la EEI están Gazoanalizator-FS, Teledroid, Biopolimer, Virtual, Vampir, Uragan y Separatsiya. Estos trabajos ampliarán las líneas de investigación ya en curso en la estación.
Al final de su misión, la Progress MS-35 será cargada con residuos y material ya no necesario para ser destruido en una reentrada controlada en la atmósfera. Este sistema de abastecimiento ruso es fundamental para resuponer la EEI, que actualmente funciona con módulos de varios países acoplados simultáneamente.