Los calabacines son versátiles, pero muchos terminan cocinándolos siempre igual. El chef Jordi Cruz propone una alternativa simple que rompe esa rutina: calabacines al vapor con ajos, orégano y aceite de oliva virgen extra.

La preparación requiere apenas estos ingredientes: un kilogramo de calabacines, entre 200 y 250 ml de caldo de pollo o verduras, ajos laminados, orégano seco, ramitas de orégano fresco, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.

Una técnica sin misterios

El vapor, aunque se asocia frecuentemente con platos insípidos y sin gracia, aquí juega a favor. La técnica extrae el máximo sabor de la verdura manteniendo su textura. Lo más accesible del método es que no exige una vaporera especial: funciona en cualquier horno convencional.

El tamaño del calabacín importa poco. Sirven tanto ejemplares pequeños de huerta estival como los más grandes de otoño e invierno. El resultado es un acompañamiento ligero ideal para servir al lado de un pollo asado u otros platos principales.

Por qué funciona

La combinación de ajos, orégano fresco y seco, junto con el aceite de calidad, transforma una verdura común en algo atractivo sin requerir habilidades culinarias avanzadas. El proceso es rápido, lo que la convierte en una solución práctica para la cocina diaria.

El enfoque del chef demuestra que la cocina sencilla, cuando se hace con buenos ingredientes y técnica correcta, puede dar resultados que superen ampliamente a preparaciones más elaboradas.