Existen fenómenos corporales y neurológicos que funcionan como rarezas cotidianas: cosas que le pasan a la gente pero que suenan a superpoderes o directamente a ciencia ficción. Bodily Oddities recopiló una base de datos con más de 140 de estos eventos, organizados por zona corporal, tipo y frecuencia. La intención no es diagnosticar, sino explicar brevemente síntomas conocidos y documentados que muchas personas experimentan sin saber que son tan comunes.

La lista incluye fenómenos que casi todos hemos vivido sin darles nombre, junto a otros que parecen pertenecer a un guión de thriller. Por ejemplo, la afantasia es la dificultad o imposibilidad de formar imágenes mentales. Afecta al 4% de las personas en distintos grados, y hay un 1% que directamente no ve imágenes en su mente mientras duerme o está despierto.

Lo familiar que no sabías que era raro

El déjà vu es otro ejemplo: esa sensación de haber vivido una situación antes. No es un fenómeno de película, sino algo comprobado que le sucede a casi toda la población, especialmente entre los 15 y 25 años. Mientras tanto, la parálisis del sueño es probablemente la más aterradora de la lista. Consiste en despertarse o estar dormido pero sentirse paralizado durante segundos o minutos, a veces con la sensación de una presencia cercana. Entre el 8 y el 30% de las personas la experimenta de vez en cuando.

Otros fenómenos incluyen movimientos oculares o digitales que algunas personas logran hacer pero otras no, curiosidades de la función neurológica, y capacidades que rondan la frontera entre lo extraordinario y lo patológico. La clasificación por zonas facilita tanto reconocer anomalías propias como descubrir que eso raro que te pasa quizás es más frecuente de lo que imaginas.