La Fórmula 1 regresó a Madrid después de 40 años. Fernando Alonso y Carlos Sainz ya pisaron el Madring, el nuevo circuito semiurbano que este fin de semana albergará el Gran Premio de España. Ambos pilotos realizaron un reconocimiento del trazado de 5,4 kilómetros el jueves previo a los entrenamientos libres.

Sainz, que corre en casa —nació en Madrid— y actúa como embajador del circuito, ya había rodado el asfalto madrileño en automóvil durante la construcción, pero el recorrido de este jueves fue diferente. En bicicleta junto a su equipo, complementó su preparación con vueltas en simulador y análisis de datos de pruebas de F3. A pesar de estos preparativos, el piloto de Williams fue honesto: llega sin certezas totales al Madring.

"Será ahora, mañana en el primer entrenamiento libre, cuando realmente sepamos de qué se trata esta pista", señaló. Sin embargo, destacó que el circuito tiene un carácter distintivo con curvas variadas y desafiantes.

Una vuelta icónica y técnica

Alonso también quiso conocer el trazado en persona. El asturiano se enfocó en estudiar La Monumental, la curva más emblemática del circuito: 547 metros de recorrido con un peralte de hasta 24 por ciento, la más larga y pronunciada de todo el calendario mundial.

El doble campeón mundial caracterizó al Madring como complicado y técnico, un circuito donde los pilotos tendrán que estar muy atentos al manejo del volante, especialmente en las secciones de alta velocidad. Señaló también que en La Monumental probablemente no haya oportunidades de adelantamiento por falta de energía, lo que podría llevar a intentos de maniobras en otras curvas.

Con los entrenamientos libres a punto de comenzar, ambos pilotos españoles ya conocen el escenario donde buscarán competir este fin de semana en su país.