Durante su partido contra Kamilla Rakhimova en el US Open, Aryna Sabalenka se acercó a la jueza de silla Eva Asderaki-Moore para quejarse por el fuerte olor a marihuana que provenía del público. Ganaba 3-0 en el momento. El partido se detuvo brevemente para que la tenista bielorrusa expresara su preocupación sobre las dificultades que el humo le causaba para concentrarse.

Tras ganar el encuentro, Sabalenka amplió sus comentarios en rueda de prensa. Reconoció que el público tiene derecho a relajarse, pero pidió que no lo hiciera cerca de las pistas de tenis. "Es un poco difícil soportar ese olor cuando intentas competir al máximo nivel", subrayó.

Un problema recurrente en Nueva York

Las molestias de Sabalenka se suman a las quejas de otros tenistas que han experimentado situaciones similares durante el torneo. Adrian Mannarino también se pronunció sobre lo que ocurre en las gradas, señalando que el ambiente genera condiciones inusuales para la competencia. Según el jugador francés, el público ingresa sin restricciones y se mueve libremente, generando distracciones constantes.

Las polémicas del US Open no se limitan al tema del humo. La presencia de influencers en el torneo también ha generado debate entre los jugadores sobre si las condiciones actuales son las más apropiadas para competir a nivel profesional. Los cuestionamientos de los atletas sugieren una creciente tensión entre el entretenimiento que busca atraer al público y los estándares que los competidores consideran necesarios.