Fernando Alonso no tuvo un estreno positivo en el circuito madrileño de Fórmula 1. Durante los entrenamientos libres del Gran Premio de España, el piloto asturiano enfrentó varios contratiempos que lo dejaron con el decimoséptimo crono y visiblemente frustrado.
Los problemas comenzaron antes de que Alonso saliera a pista. En los Libres 2 perdió más de veinte minutos por inconvenientes con el embrague del Aston Martin. Una vez en el circuito, probó un nuevo modo de motor que no funcionó como se esperaba, lo que desató su descontento durante la transmisión de radio.
Limitaciones de potencia y tráfico en pista
Alonso se quejó de que el motor no permitía seguir el programa de desarrollo de otros equipos. Además, tuvo que lidiar con bastante congestionamiento en la pista hacia el cierre de la sesión, generando roces con otros pilotos como Tsunoda y Albon.
El bicampeón mundial reconoció que el equipo está atrás del cronograma previsto para el fin de semana y apunta a un déficit significativo de potencia en las rectas. Sin embargo, expresó optimismo sobre la carrera: planea enfocarse en evitar contactos con los muros y llegar a la meta, considerando que eso podría resultar en un buen resultado dado el rendimiento general de su monoplaza.
Los Libres 3 serán una oportunidad para intentar recuperar terreno antes de la clasificación y la carrera del domingo en el trazado madrileño.