Madrid estrenará un circuito de Fórmula 1 a partir de 2026. El proyecto ya permite la compra de entradas, y uno de sus atractivos principales es una curva llamada La Monumental, que promete convertirse en uno de los sectores más espectaculares del campeonato mundial.

Una curva de medio kilómetro con inclinación extrema

La Monumental es una curva peraltada de 547,8 metros de longitud ubicada en el segundo sector del circuito. Su característica más distintiva es una inclinación de 34 grados, lo que genera un desafío técnico considerable para los pilotos. La forma semicircular recuerda a una plaza de toros, y su diseño permite que 45.000 espectadores disfruten desde las gradas integradas en la estructura.

El circuito madrileño tendrá una extensión total de 5.470 metros, distribuidos en 22 curvas. El tiempo estimado de vuelta es de 1 minuto y 32 segundos. El trazado se divide en tres sectores que combinan zonas urbanas, áreas de velocidad alta y secciones técnicas.

Tres sectores con características distintas

El primer sector es el más urbano, con una salida ubicada en la parte sur de IFEMA. Una recta de casi 600 metros lleva hacia el norte por la calle Ribera del Sena, cruzando la M-11. En esta zona, los monoplazas pueden alcanzar 340 km/h. Un punto destacado es la subida a Las Cárcavas, seguida por la curva 7, que es el punto más elevado del circuito a 697 metros de altitud.

El segundo sector incluye La Monumental y avanza hacia Valdebebas, un área que será infraestructura permanente. Los pilotos atraviesan un túnel a 260 km/h antes de llegar a la última sección.

El tramo final es el más técnico. Aquí se encuentran las dos curvas más cerradas, la 20 y la 21, que discurren entre los pabellones de IFEMA. El circuito continúa por la avenida de Dublín hasta la última curva, conocida como El Parque, que precede a la meta.