El circuito urbano de Madrid acogió el fin de semana el Gran Premio de España de Fórmula 1, un evento que dejó un panorama contrastante: excelente en la organización, pero problemático en lo deportivo. Kimi Antonelli dominó la carrera con su octava victoria de la temporada, consolidándose como el favorito para el campeonato mundial.
Un éxito logístico sin precedentes
La infraestructura del Madring cosechó elogios unánimes en el paddock. La F1 registró más de 350.000 espectadores, cifra que superó ampliamente la asistencia de Barcelona en años anteriores. Los accesos para acreditados funcionaron con rapidez, y el despliegue de transporte público incluyó lanzaderas gratuitas desde estaciones del Metropolitano y plazas clave de la ciudad. Las audiencias televisivas también fueron positivas: en España, más de dos millones de personas siguieron la carrera el domingo.
El ambiente en las tribunas reflejó la pasión por el automovilismo en el país. Aunque Fernando Alonso acaparó la mayoría de los apoyos, el hermanamiento entre aficiones mostró un nivel de convivencia que pocas disciplinas logran.
El trazado en el centro del debate
Pese al éxito de público, varios pilotos expresaron preocupación sobre la capacidad competitiva del circuito. Lando Norris y Max Verstappen, entre otros, cuestionaron el diseño del trazo por la escasez de adelantamientos. El reglamento actual, que enfatiza la gestión de neumáticos y baterías, agravó el problema: incluso los sectores técnicamente demandantes, como la Monumental, resultaron poco emocionantes.
Norris fue directo al señalar que no comprende cómo el diseño pasó sin advertencias sobre sus limitaciones para el espectáculo. Verstappen, por su parte, reclamó que los pilotos tengan voz en futuras modificaciones para evitar curvas cerradas, rectas cortas y frenadas poco exigentes.
En la pista, Antonelli se impuso tras cometer errores iniciales, pero un Safety Car virtual le permitió tomar el liderato. Verstappen y Norris completaron el podio y admitieron que el mercedista ya está sentenciado como campeón. Russell quedó fuera de los puntos, una ausencia notable en Mercedes cuando su compañero acumula más de 80 unidades de ventaja.