Madrid recibirá el Gran Premio de España de Fórmula 1 entre el 11 y 13 de septiembre en Madring, el nuevo circuito ubicado en los alrededores de IFEMA y Valdebebas. Con 5,47 kilómetros de extensión, 22 curvas y un tiempo de vuelta estimado cercano al minuto y medio, el trazado madrileño promete ser exigente en varios aspectos diferentes. No todas las zonas plantean los mismos desafíos a los pilotos, pero hay tres sectores que concentran especial tensión.

Frenadas extremas desde los 300 km/h

La primera curva será uno de los puntos más críticos. Los pilotos llegarán a ella tras recorrer la recta principal a más de 300 kilómetros por hora, pero deberán frenar hasta los 100 km/h en cuestión de metros. Esta transición radical la convierte en un escenario privilegiado para adelantamientos y, al mismo tiempo, en una zona de alto riesgo de contactos en los primeros compases de la carrera.

Similar importancia tiene la curva 5, que exigirá frenar desde cerca de 340 km/h hasta unos 80 km/h después de una larga semirrecta. La curva 17, en la zona de Valdebebas, presenta otro cambio radical: de 280 km/h a 100 km/h mediante una frenada fuerte antes de un giro de 84 grados.

La Monumental y las enlazadas: precisión sin margen

Las Enlazadas de Valdebebas son un sector de alta velocidad donde un pequeño error en una curva compromete las siguientes. Los pilotos deben equilibrar mantener la velocidad mientras posicionan correctamente el monoplaza para encadenar los giros con exactitud.

Pero el elemento que más atención ha generado es La Monumental, cuya forma semicircular recuerda una plaza de toros. Con 547,8 metros de longitud y un peralte del 34 (equivalente a 13,2 grados), los monoplazas permanecerán girando durante varios segundos, algo inusual en la F1 moderna. Esta curva se perfila como el gran desafío del circuito madrileño.

Otros puntos de máxima exigencia incluyen la subida de Las Cárcavas, con un desnivel del 8%, y las curvas 20 y 21, giros cerrados de la zona final. La curva 20, con un ángulo de 117,5 grados, representa una de las últimas oportunidades claras para intentar un adelantamiento antes del tramo final.