El Real Madrid goleó al Sevilla 4-1 en el Bernabéu, pero la victoria quedó opacada por una jugada polémica en la que Arda Güler protagonizó una acción que el conjunto visitante reclamó como roja. En la rueda de prensa posterior al partido, José Mourinho esquivó entrar en detalles sobre la controversia.

La falta que dividió opiniones

El entrenador portugués explicó que solicitó imágenes a su equipo técnico para analizar el episodio protagonizado por Güler con Peque, pero afirmó no haber logrado visualizar con claridad lo que el Sevilla denunciaba. Mourinho fue directo: no vio nada concreto en ninguna de las tomas disponibles. Aún así, dejó la puerta abierta a cambiar de parecer si alguien le presentaba evidencia objetiva que él o su jugador no hubieran percibido.

El técnico también defendió su postura general sobre el arbitraje sin caer en victimizaciones. Señaló que si en el futuro su equipo se beneficiaba de decisiones arbitrales dudosas, estaría dispuesto a reconocerlo sin problema. A continuación, ironizó sobre la queja del Sevilla: un equipo que perdía 4-1 encontraba conveniente cambiar el foco de la derrota.

Elogios al rendimiento colectivo

Fuera de la polémica, Mourinho destacó la calidad del desempeño de su equipo. Describió el partido como controlado de principio a fin, con goles de nivel, posesión alta y respeto hacia un rival al que enfrentaron sin relajarse. Para el portugués, lo importante no fue solo ganar, sino hacerlo jugando bien.

El técnico se deshizo en elogios hacia Fede Valverde, quien actuó de lateral derecho pese a ser mediapunta. Lo calificó como uno de los jugadores más versátiles del plantel. También valoró el crecimiento de Yan Diomande, quien asistió en el primer gol y marcó el último con un disparo a la escuadra, aunque reconoció que el joven aún tiene espacio para mejorar su definición.