Nándor Hidegkuti nació en Budapest el 3 de marzo de 1922. Jugaba como delantero, pero no como los demás. Su técnico en el MTK Hungária lo colocaba retrasado en el campo, buscando espacios entre líneas. Esa posición, que ahora llamamos falso 9, fue revolucionaria en los años 40 y 50.
El jugador que descolocó a Inglaterra
Hidegkuti integró la mejor generación del fútbol húngaro: los Míticos Magiares, junto a Puskás, Czibor y Kocsis. El 25 de noviembre de 1953, Hungría visitó Wembley y ganó 6-3 contra Inglaterra. Hidegkuti marcó tres goles ese día. Lo crucial fue su movimiento: se metía en el medio campo, dejaba espacios por todos lados y desarmaba la defensa inglesa.
Con el MTK fue bicampeón húngaro y ganó la Copa Mitropa. Pero su gloria llegó con la selección nacional, dirigida por Gusztáv Sebes. Entre 1950 y 1954, el equipo ganó 30 partidos seguidos y acumuló una racha de 42 victorias, 7 empates y solo 1 derrota.
Un Mundial que casi ganan
En el Mundial de 1954 en Suiza, Hungría arrolló: goleó 9-0 a Corea del Sur y 8-3 a Alemania Occidental en la fase de grupos. Después eliminó a Brasil (4-2) y a Uruguay (4-2). El equipo húngaro anotó 27 goles en el torneo, récord que aún nadie ha superado.
Hidegkuti terminó el campeonato con 4 goles, los mismos que Puskás, aunque menos que Kocsis con sus 11. La final ante Alemania se perdió 3-2, lo que la historia conoce como el Milagro de Berna.
En total jugó 69 partidos con Hungría y anotó 39 goles. Cuando colgó los botines en 1958, pasó a dirigir. Fue entrenador del MTK, llevó a la Fiorentina a ganar la primera Recopa de la historia, y después pasó por Hungría, Polonia y Egipto. En el Al Ahly egipcio ganó 5 ligas y una copa.
Hidegkuti murió en Budapest el 14 de febrero de 2002, a los 79 años. El estadio del MTK lleva su nombre como homenaje.