Belén Esteban volvió a Telecinco después de tres años fuera de la cadena para una entrevista en ¡De viernes!. En la conversación con Santi Acosta, la colaboradora decidió romper un silencio que había mantenido durante tiempo, pero con un permiso especial: el de su hija Andrea, quien le dio autorización para hablar nuevamente sobre su vida familiar.

Según Esteban, su hija le pidió hace años que dejara de comentar públicamente ciertos temas cuando cumplió dieciocho años. Por eso, el regreso a televisión responde a que Andrea autorizó esta nueva intervención. "Hacía mucho tiempo que no hablaba, y si he hablado ha sido por mi hija", explicó frente a cámaras.

Las polémicas recientes

La entrevista abordó las tensiones que surgieron con Juls Janeiro, quien ha hablado recientemente en medios. Esteban sostuvo que ambas han vivido historias distintas y que la ausencia de Jesulín de Ubrique en la vida de Andrea fue real. También aclaró que sus comentarios anteriores sobre los "nepo babies" no iban dirigidos exclusivamente a Juls, aunque reconoció que la incluían dentro de una crítica más general.

Sobre la relación entre sus dos hijas, Esteban expresó su tristeza: llevan cuatro años sin hablarse. Además, denunció un trato desigual de Jesulín hacia sus hijas. Según la colaboradora, mientras Juls recibió ayuda para comprar una casa, Andrea no ha recibido apoyo económico ni regalos significativos, más allá de un único presente que atribuyó a María José Campanario.

El diferente trato paterno

Esteban insistió en que esto refleja un favoritismo que le resulta incomprensible. "Si un padre ayuda a una, debe ayudar a la otra", expresó, cuestionando por qué Jesulín actúa de forma tan distinta con cada una de sus hijas. Para ella, esto demuestra que está utilizando a Juls Janeiro en la narrativa de estos conflictos familiares que se han hecho públicos.