Esos números que aparecen en la pantalla del smartwatch cuando terminás de entrenar pueden estar lejos de la realidad. Investigadores de la Universidad Internacional de Florida analizaron la precisión de varios relojes inteligentes populares y encontraron resultados preocupantes: el margen de error en el cálculo de calorías consumidas es mucho mayor de lo que se creía.
Cómo se midió la precisión
Para este trabajo, los científicos hicieron que 58 adultos realizaran ejercicio en bicicleta reclinada con intensidad variable. Mientras usaban los smartwatches comerciales, simultáneamente usaban el COSMED K5, un analizador metabólico de laboratorio que es considerablemente más preciso para medir el gasto de energía real.
La comparación entre ambos métodos mostró que los errores típicos oscilaban entre 15% y 25%. En algunos casos, los relojes con peor desempeño mostraban desviaciones aún mayores.
Tu peso importa más de lo que creías
Lo interesante del estudio es que reveló una relación directa entre el peso corporal y la inexactitud: mientras mayor es la grasa corporal de la persona, más se desvía la medición del smartwatch de la realidad. Esto significa que el mismo reloj puede dar resultados relativamente mejores en usuarios más delgados e imprecisos en otros con mayor masa grasa.
También quedó claro que no todos los smartwatches son iguales. Diferentes marcas y modelos mostraron variaciones significativas en su capacidad de estimar el gasto calórico.
El hallazgo es relevante para quienes se entrenan regularmente y confían en estos datos para ajustar su dieta o medir el progreso. Aunque los smartwatches siguen siendo útiles para motivarse y monitorear otros aspectos como pasos y frecuencia cardíaca, conviene tomar los números de calorías con cierta reserva.