Durante el verano de 2024, Mercadona en España se convirtió en punto de encuentro inesperado para solteros. Una tendencia viral en redes sociales propuso una idea simple: acudir entre las 19 y las 20 horas y colocar una piña boca abajo en el carrito como señal de disponibilidad para conocer a alguien.

La idea de la piña viaja hasta Finlandia

El concepto cruzó el Atlántico con una variante. En supermercados de la cadena finlandesa Prisma, el mecanismo es distinto pero el objetivo idéntico: usar un objeto cotidiano como código visual para indicar interés en iniciar conversaciones. En este caso, eligieron un elemento más simple: una cesta de color rosa.

La creadora de contenido @royaventurera documentó en TikTok cómo funciona esta propuesta en Finlandia. La diferencia principal radica en que no hay que esperar una hora específica ni recurrir a un producto en particular. Solo basta con tomar una cesta rosa al entrar al local, una opción más directa y sin requisitos adicionales.

De la compra a la conquista

El fenómeno transforma el supermercado en un espacio de interacción social. Mientras se compra, quien lleva una cesta rosa (o una piña invertida) comunica sin palabras que está abierto a conocer gente. Otros clientes, al ver el código, tienen una señal para iniciar una conversación natural.

Ambas iniciativas coinciden en un punto: convertir un acto rutinario como la compra de alimentos en una oportunidad para el encuentro. La piña española requería coordinación de horarios y un producto específico. La cesta rosa finlandesa elimina restricciones: está disponible en cualquier momento que alguien entre al negocio.