Existe una herramienta online que promete satisfacer una fantasía común: tomar esa web que te saca de quicio y reducirla a escombros. Se llama Destroy Any Website y funciona exactamente como suena.

El funcionamiento es simple. Ingresás la dirección de cualquier sitio y, cuando carga, un muñeco de palo completamente armado aparece en pantalla listo para la acción. Desde ahí, podés saltar, correr de un lado a otro, disparar y lanzar granadas contra todos los elementos del sitio: textos, imágenes, formularios, menús, todo lo que aparece en la página se convierte en objetivo.

Controles y arsenal

Los controles son accesibles. Con A y D te movés horizontalmente, con Espacio saltás (y volás), el clic izquierdo dispara y el derecho lanza granadas. En la parte inferior hay un arsenal variado inspirado en películas de acción, con diferentes armas para elegir según el nivel de destrucción que busques.

La gracia está en la catarsis virtual: podés desquitarte con esas webs que todos odiamos. Los formularios que no funcionan, los menús confusos, las páginas que cargan lentamente o que rechazan certificados de seguridad, todo puede ser destruido sin consecuencias reales.

Una comunidad destructiva

Destroy Any Website también permite crear salas privadas para compartir con amigos y practicar la destrucción en grupo. Es pura catarsis sin víctimas: la web original permanece completamente intacta y funcional. Nada de lo que hagas en el simulador afecta el sitio real que estés atacando.

La herramienta fue creada por Sprite Fusion como una forma de entretenimiento satírico, burlándose de la experiencia frustrada que muchos tenemos con ciertos sitios web que simplemente no funcionan como deberían.