Octubre regala un calendario astronómico intenso. Los amantes del cielo tienen varias citas importantes para marcar en el mes, desde fenómenos visibles a simple vista hasta espectáculos que lucen mejor con un telescopio.

Las lluvias de meteoros: Dracónidas y Oriónidas

La primera lluvia de estrellas del mes son las Dracónidas, que tendrán su actividad principal entre el 6 y el 10 de octubre, con el pico máximo en la noche del 8 al 9. Las condiciones de observación serán favorables porque la Luna no interferirá demasiado, permitiendo cielos más oscuros desde el atardecer.

Ya hacia el final del mes llegan las Oriónidas. Aunque comienzan su actividad a principios de octubre, el momento de mayor intensidad ocurre entre la noche del 21 y el 22. Esta lluvia de meteoros ocurre cuando la Tierra atraviesa el rastro de polvo que dejó el cometa Halley.

Saturno y otros planetas visibles

Para quien tenga telescopio, octubre es excepcional. Saturno entra en oposición el 4 de octubre, lo que significa que la Tierra se posiciona exactamente entre el Sol y el planeta. Esta alineación lo coloca en el mejor punto para observarlo durante gran parte de la noche, y sus anillos lucen espectacular.

Aunque requieren menos herramientas, otros planetas también son visibles durante octubre. Mercurio y Venus pueden verse después de la puesta del Sol en distintos momentos del mes, mientras que Marte y Júpiter aparecen cerca del amanecer.

La Luna del Cazador

El 26 de octubre habrá Luna llena, conocida como Luna del Cazador. El nombre tiene origen histórico: tras la Luna de la Cosecha en septiembre —que permitía a los agricultores trabajar más horas durante la recolección—, la siguiente Luna llena del ciclo anual marcaba el comienzo de la temporada de caza. Con los campos limpios de cultivos, animales como liebres y conejos tenían menos lugares donde esconderse, facilitando la actividad cinegética.