El Puerto de Pinos es una planicie de casi 900 hectáreas ubicada en Babia, comarca de León. Pese a su localización, no pertenece a Castilla y León, sino a Mieres, un municipio asturiano vecino. Esta particularidad geográfica es resultado de una compra realizada hace exactamente un siglo.
La compra millonaria de 1926
El 27 de agosto de 1926, la Fundación Sierra Pambley vendió el Puerto de Pinos al Ayuntamiento de Mieres. El alcalde de la época, José Sela y Sela, pagó 415.600 pesetas del erario municipal. Ajustado por inflación, ese desembolso equivaldría hoy a unos 2,5 millones de euros. La operación fue estratégica: Mieres vivía en la era de la minería y carecía de terrenos de pastoreo. Adquirir esa zona de montaña garantizaba prados verdes para el ganado local durante el verano de forma perpetua.
La Fundación Sierra Pambley había heredado el terreno de Francisco Fernández Blanco Sierra Pambley, figura central de la Institución Libre de Enseñanza. La venta se realizó como cualquier transacción inmobiliaria importante de la época, con el valor consignado en los registros públicos. Tanto fue el reconocimiento de Sela y Sela por esta gestión que le erigieron un monolito en el lugar.
Un conflicto sin resolver
Sin embargo, el dominio de Mieres sobre esos pastos leoneses nunca fue pacífico. Como ocurre con cualquier contrato de arrendamiento o compraventa de prados comunales, el acuerdo original dejó flancos abiertos. A lo largo de cien años, los ganaderos han protagonizado disputas recurrentes sobre derechos de pastoreo. Las tensiones regionales entre Asturias y León, sumadas a interpretaciones distintas de los términos contractuales, mantienen la cuestión enquistada sin llegar a una solución definitiva.