La merienda tradicional evoca lo dulce: bizcochos caseros, pastas, golosinas. Pero no es la única opción, ni siempre la más nutritiva. A media tarde, muchos necesitan calmar el apetito sin esperar a la cena con un hambre descontrolada. Angelita Alfaro, cocinera y autora riojana, dedicó buena parte de sus libros de recetas a ampliar ese menú con opciones saladas que van mucho más allá del bocadillo común.

Una receta versátil con raíces vascas

Entre sus propuestas destacan las tostadas con chipirones a la plancha, acompañados de cebolla y pimiento. Es una variante casera de los chipirones a lo Pelayo, un plato típico del País Vasco cuya autoría no está del todo clara, pero que ganó fama gracias a chefs como Martín Berasategui y Karlos Arguiñano.

La receta es accesible: se trata de pochar bien una o dos cebollas grandes, cocinar pimientos verdes cortados en tiras en una plancha, y preparar los chipirones limpios también a la plancha. El resultado se sirve sobre pan tostado.

Proteína, bajas grasas y saciedad

Lo interesante de esta merienda salada es que aporta proteína sin exceso de grasas, y genera suficiente saciedad para llegar a la cena sin llegar con demasiada hambre. Para quienes buscan alejarse de las opciones azucaradas pero mantener la tradición de merendar, las propuestas saladas presentan un equilibrio diferente.