Tapapiés no se celebrará en 2026. El festival de tapas del barrio madrileño de Lavapiés, que debía llegar a su decimosexta edición este año, fue cancelado para tomar un período de reflexión. Los organizadores esperan retomarlo en 2027 con nuevas estrategias para controlar su crecimiento desmedido.
De fiesta de barrio a masivo turístico
Lo que comenzó en 2011 como un encuentro modesto de vecinos y comerciantes del barrio se transformó en un evento de alcance masivo. El festival lo organizaba la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12, y durante sus primeros años atraía visitantes de distritos cercanos interesados en disfrutar de tapas y música en vivo en los bares locales.
La edición de 2025 marcó un punto de quiebre. Para celebrar los 15 años, los organizadores expandieron la propuesta: 92 tapas diferentes, gastronomía de 30 países distintos y 68 bares participantes. Las previsiones estimaban la llegada de 90.000 visitantes, pero la realidad superó todas las expectativas: llegaron más de medio millón de personas.
El colapso que obligó a pausar
El éxito sin precedentes generó caos en las calles. Las aglomeraciones fueron tales que en un momento se consideró suspender el evento apenas completado el primer fin de semana. Según relatos de residentes, las vías quedaban abarrotadas de gente, con problemas de ruido, suciedad y acceso imposible para la circulación normal.
Manuel Díaz, cofundador del festival y responsable de comunicación desde sus inicios, resumió la situación con una frase: Tapapiés "murió de éxito". Los organizadores reconocieron que el evento se les fue de las manos y que algunos comercios locales, particularmente los más pequeños, enfrentaban riesgos graves por la saturación.
El festival volverá cuando los responsables logren diseñar nuevas medidas de control de público y gestión del espacio que permitan recuperar la esencia de un evento que nació para celebrar la gastronomía de un barrio, no para convertirlo en un destino turístico masivo.