El ajo es un ingrediente fundamental en la cocina, pero sus compuestos sulfurosos dejan un olor persistente que es difícil eliminar de las manos. El chef Joseba Arguiñano reveló recientemente un método sencillo durante un episodio de su programa Cocina Abierta, donde preparaba crêpes de espinacas con pollo César junto a la actriz Dafne Fernández.
La técnica correcta
El error más común es frotar con fuerza las manos con jabón especial para intentar neutralizar el olor. Según Arguiñano, esto en realidad empeora el problema: al frotar agresivamente, los compuestos odoríferos penetran más profundamente en las uñas y en la piel, haciendo que el olor persista durante más tiempo.
El método que propone es más sencillo. Se trata de dejar las manos bajo el agua corriente sin hacer nada inicialmente, permitiendo que el agua actúe por sí sola. Después, hay que frotar de manera suave y controlada, sin presionar excesivamente. Con este enfoque, el olor se disipa sin quedar atrapado en capas profundas de la piel.
Prevención desde pequeño
Arguiñano enfatiza que esta práctica de higiene es fundamental en la cocina. Cuenta que aprendió la importancia de mantener las manos limpias observando a su padre desde la infancia, una costumbre que mantiene en cada uno de sus programas, tanto antes como durante la preparación de los alimentos.
Si bien es posible usar guantes desechables para manipular el ajo, la solución que propone el chef es directa: una buena higiene de manos ejecutada correctamente es lo mejor. La clave está en entender que en este caso, menos es más: evitar el frotado vigoroso es lo que realmente hace la diferencia.